By Juan Martin Fernandez



Como sobrevivir a cuatro paredes

1. Jogging; en la vida cotidiana lo detesto, pero desde el encierro me olvidé lo que era usar jean o pantalón de vestir.
2. Máquina para cortar el pelo; gran solución para las peluquerías cerradas.
3. Celular; Instagram, Spotify, grupo de WhatsApp con amigxs, chat con chongo, selfis, terapia a la distancia.
4. Dulce de leche; hacía mucho que no comía, pero ahora ya no puedo escapar de los panqueques con dulce de leche.
5. Galletitas dulces; una de mis nuevas adicciones, no duran nada en la alacena.
6. Auriculares; indispensables para escuchar música y más cuando se convive con otras personas en la casa.
7. Novelas; termino una y necesito otra. Nunca me había pasado esta necesidad de sumergirme en otros mundos.
8. Leer poesía; releo mis autorxs favoritos y conozco autorxs nuevxs que me inspiran.
9. Escribir poesía; compulsivamente, sobre todo lo que me rodea. La casa se convirtió en una gran inspiración.
10. Vino; también cerveza. Dos vasos y todo se hace más liviano. Menor resistencia que en la cotidianidad.
11. Mate; desde que me levanto y hasta las 21hs sin parar.
12. Termómetro; ante la menor sensación de malestar me tomo la temperatura.
13. Control de la Wii; un día me acordé que tenía la consola guardada y el Mario Kart se volvió una droga.
14. Té; en la cotidianidad jamás tomaba, desde el encierro no puedo dormir sin tomar uno antes de acostarme.
15. Guitarra; tocaba de chico y dejé por mucho tiempo hasta hace un mes que me reencontré, la afiné y aprendí canciones nuevas.